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Terra
La Coctelera

LA VERDAD....

Jesus, el Mesias
Estudio sobre Jesus el Mesias basandonos en el Antiguo Testamento.......
 
                        DIOS LOS AMA ....
                             
 
El ser humano miente, y lo que es peor, se miente a sí mismo. Eso no siempre es falta de respeto ni al otro ni a la propia dignidad. En los primeros años del desarrollo humano mentir es positivo, ya que ayuda a diferenciar el mundo externo del propio. La sinceridad es la virtud de la franqueza, es el amor y el respeto por lo veraz. Entonces ¿por qué mentir y no decir la verdad? Aquí se presenta una disyuntiva, porque la verdad no siempre resuelve los conflictos, al contrario puede ocasionar más. Por ello es necesario saber cuándo decir la verdad, en qué momento abrirla para que no sea traumática. Hay que decir lo que se piensa pensando lo que se dice. La sinceridad no es salvajismo cruel que escupe la verdad, ni exhibicionismo impúdico, ni imprudencia. Todos tenemos derecho a callar, conviene no olvidar que uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. 
En el plano de lo ideal, el buen cristiano, el ser humano cabal y maduro, debería ser capaz de siempre decir la verdad, pero el vivir en sociedad ha trastornado principios internos difíciles de soslayar: se miente para vivir bien, para vivir en grupo, para ser aceptado entre los iguales. Imagínate de pronto tratando de responder al pequeño vecino que sale de casa y  pregunta : -"¿Existe Santa Claus"?.. ¿Le dirías que no, así nomás para decir siempre la verdad?. No creo. O por qué no pensamos en una pareja de enamorados donde la novia diga: "¡Qué bello cielo azul!". ¿Te imaginas al novio diciendo: "La belleza del cielo no es más que el resultado de la interacción de la luz del sol con la atmósfera. Una cantidad de humedad, relativamente pequeña, acompañada de partículas de polvo y de ceniza es suficiente para provocar en el cielo las múltiples manifestaciones de color"?. Hay personas tan amantes de la verdad que tienen seco el corazón, son fanáticos de la verdad y no la supeditan ni a la compasión ni a la caridad. La persona sincera actúa siempre de buena fe y mantiene una coherencia entre sus palabras y sus actos. Es contrario a la mentira, a la duplicidad y a la hipocresía. Separarse de la verdad estricta por caridad puede ser mentir pero refleja más amor que apegarse a la verdad dura y fría.  El respeto a uno mismo consiste en no alterar la verdad a nuestra conveniencia, en no faltar a la verdad por descuido o premeditación. Recuerdo una vieja canción que dice que nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. El Beato Alberione proclamaba el hacer a todos "la caridad de la verdad", sin embargo se han cometido muchos abusos en favor de un malentendido ser veraces. Daña igual una mentira que una verdad a destiempo o sin prudencia. Habría que ir al principio, Jesús es la Verdad, y vive en el amor, lo revela y lo derrama en la humanidad, entonces lo fundamental no es decir la verdad, sino que esté precedida del amor y fundamentada en Dios. Recordemos a Lázaro, Jesús dijo. "No está muerto", pero ya empezaba a descomponerse en el sepulcro, según la ciencia del mundo, nuestra realidad, lo que sabemos y vivimos...sí estaba muerto. ¿Mintió? ¿Faltó a la verdad? ¿Dijo una mentira piadosa? No, lo que hizo fue primero revelar una verdad superior, la del poder de Dios y luego derramar el amor por el amigo y sus hermanas, y con ello enseñar a la humanidad, a ti y a mí, que lo más importante no es el contenido de la verdad, sino la forma en que se diga y en qué se sustente. No hay más verdad absoluta que la del Amor de Dios

LA TOLERANCIA......

 

 
Podríamos definir la tolerancia como la aceptación de la diversidad de opinión, social, étnica, cultural y religiosa. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona...
La tolerancia si es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de enorme importancia.
El mundo sueña con la tolerancia desde que es mundo, quizá porque se trata de una conquista que brilla a la vez por su presencia y por su ausencia. Se ha dicho que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.
Hay una tolerancia propia del que exige sus derechos: La oposición de Gandhi al gobierno británico de la India no es visceral sino tolerante, fruto de una necesaria prudencia. En sus discursos repetirá incansablemente que, "dado que el mal sólo se mantiene por la violencia, es necesario abstenerse de toda violencia". Y que, "si respondemos con violencia, nuestros futuros líderes se habrán formado en una escuela de terrorismo". ¿Les suena esto en la actualidad mundial?. Además, "si respondemos ojo por ojo, lo único que conseguiremos será un país de ciegos".
¿Cuándo se debe tolerar algo? La respuesta genérica es: siempre que, de no hacerlo, se estime que ha de ser peor el remedio que la enfermedad. Se debe permitir un mal cuando se piense que impedirlo provocará un mal mayor o impedirá un bien superior. Ahí entra en juego nuestro discernimiento. Defender una doctrina, una costumbre, un dogma, implica casi siempre no tolerar su incumplimiento. Con este concepto entendemos claramente que la verdad siempre surge desde la individualidad y que las verdades generalistas solo nos llevan a un camino de confusión.
De todas formas, hay dos evidencias claras: que hay que ejercer la tolerancia, y que no todo puede tolerarse. Compaginar ambas evidencias es un arduo problema.
Todos los análisis realizados por filósofos y estudiosos de la materia al respecto a la tolerancia aprecian la dificultad de precisar su núcleo esencial: los límites entre lo tolerable y lo intolerable. De nuevo, y como en casi todos nuestros acontecimientos diarios, debemos beber en la fuente de la sencillez, ella será la encargada de otorgarnos el discernimiento que nos de la inspiración para el obrar.
Hemos empezado hablando de la tolerancia como parte del "respeto a la diversidad". Se trata de una actitud de consideración hacia la diferencia, de una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta de la propia, de la aceptación del pluralismo. Ya no es permitir un mal sino aceptar puntos de vista diferentes y legítimos, ceder en un conflicto de intereses justos. Y como los conflictos y las violencias son la actualidad diaria, la tolerancia es un valor que es muy necesario y urgentemente hay que promover.
Ese respeto a la diferencia tiene un matiz pasivo y otro activo. La tolerancia pasiva equivaldría al "vive y deja vivir", y también a cierta indiferencia. En cambio, la tolerancia activa viene a significar solidaridad, una actitud positiva que se llamó desde antiguo benevolencia. Los hombres, dijo Séneca, deben estimarse como hermanos y conciudadanos, porque "el hombre es cosa sagrada para el hombre". Su propia naturaleza pide el respeto mutuo, porque "ella nos ha constituido parientes al engendrarnos de los mismos elementos y para un mismo fin". Séneca no se conforma con la indiferencia: "¿No derramar sangre humana? ¡Bien poco es no hacer daño a quien debemos favorecer!". Por naturaleza, "las manos han de estar dispuestas a ayudar", pues sólo nos es posible vivir en sociedad: algo "muy semejante al abovedado, que, debiendo desplomarse si unas piedras no sostuvieran a otras, se aguantan por este apoyo mutuo". La benevolencia nos enseña a no ser altaneros y ásperos, nos enseña que un hombre no debe servirse abusivamente de otro hombre, y nos invita a ser afables y serviciales en palabras, hechos y sentimientos.
La tolerancia es un regalo desde los primeros años de la vida.

Se me fue escrito

ultima cita...........

Mirando la noche oscura

de la eterna primavera,

cubriendo su funesto crespón

en su ventana,eran rayos

de luna con mi llanto.

escuchando el sonido del silencio

salidos por tus labios de lira,

palabras melodiosas,olvidando

el pasado de los celos del otoño.

estaciones de nuestras vidas prohibidas,

solo teniamos la unica cita,

por que el verano azul se perdia,

la cita del invierno ,acompañado

de los vientos ,que sopla en mi balcon..........

AVE SIN RETORNO...............

Que sera de la ave del otoño

que volo muy solita sin retorno

me contarón que encontro un amor

nose si sera por amor o por rencor,

cada vez te alejas ave de mi vida

cada vez vuelas mas y mas y no miras mi vida.

vuelas a lo lejos y votas los recuerdos

ave jenuina, ya para,y ven ami vida.....

DESAMPARO O DESAPEGO.

Otra vez respiro cada dia menos

se me va lo verosímil de tú amor

voy rascando la roca de tu corazón

que lo obtenÍ en mi corazonada de pasion

mis poemas voy enterrando...

en la necropolis que cree en mi funesto sueño

y se emferma del erisipèla mi corazon en la noche

es estulto seguir con esta agonia

es esta madrugada....

seguir escribiendo de tu silencio

que suena cada dia mas

el sonido de la alejania

tocado por tu excesiva soberbia.

VERSO SENCILLO...

tu silencio es mi silencio

tu mirada es mi mirada

tu sonrisa es mi sonrisa

pues tu amor tienes un

lejano viaje,

no se si esperarte

nose si seguirte

solo se que te quiero

y te escribo este

verso sincero.....

llanto de media noche......

Amada mia,toca mi gelida pìel

no soy inmortal en esta ruta de vida

cortas mi vida , como cortas mi poesia

lindas palabras que dejastes

lindas miradas que clavastes

comprimistes mi amor

como un devil carton

me tienes docil en este tiempo

de nefasto e incuestionable..